

Finalmente, el Jurado Nacional de Elecciones y la ONPE establecieron que este 4 de Junio será la Segunda Vuelta Electoral entre Ollanta Humala de la UPP y Alan García del Partido Aprista.
Una disyuntiva que ha puesto a muchos peruanos en la elección de un nuevo Presidente de la República, pero, que, en muchos casos, no refleja sus preferencias.
Y es que, sumando a los electores que votaron por Unidad Nacional, los Fujimoristas y el Frente de Centro, fuera de quienes no pasaron la valla electoral asi como quienes votaron en blanco o viciado, resultan más de la mitad de la población electoral.
Al final ellos definirán el ganador.
¿Qué nos espera entonces?
En primer lugar, más de la mitad de los peruanos, respetando las estrictas normas democráticas, deberá romperse la cabeza para ver por quién votará y, sobre todo, qué candidato refleja sus pensamientos y expectativas.
Una situación complicada, pues, son candidatos que basaron sus campañas sobre la base propuestas de centro-izquierda e izquierda.
Por algo estos electores no votaron por ellos.
En Segundo Lugar, optar por el voto en blanco o viciado, para superar la dificil barrera de los 2/3 de los votos válidamente emitidos, nos llevaría a un escenario que anularía la Segunda Vuelta. Nada más. Después, se convocaría a una nueva elección entre los mismos candidatos.
Es por eso que está elección es como el tren que llega a un tunel que de todas formas debemos pasar.
Entramos a un largo camino de oscuridad y es deber de los candidatos García y Humala presentar sus reales propuestas para saber a qué nos atenernos.
Hablar del pasado es un referente.
Lo importante es que ellos hablen del futuro.
Lamentablemente, ellos hablarán del pasado. Se sacarán la mugre, y seguiremos igual, sin entender por quién votar.
Y ya está sobre la mesa las primeras encuestas.
Alan esta pisando a Humala.
¿Soportará el barro con ventilador que le arrojarán?
Lourdes Flores sabe mucho de esto.


